Barcelona ha anunciado que prohíbe la circulación de vehículos de más de 20 años a partir de 2019 por la capital catalana y por los 40 municipios de su alrededor en días laborables. El objetivo de la restricción es reducir un 30% las emisiones vinculadas al tráfico antes de 15 años, y un 10% en los próximos 10 años.

Las administraciones, conscientes de que su papel es fundamental para reducir la contaminación, empiezan a tomar medidas. Las entidades de transporte han puesto el foco en la renovación de sus flotas para contribuir a la reducción de la contaminación. La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) invertirá 119 millones de euros en la adquisición de 400 nuevos autobuses para los años 2017 y 2018. Estos nuevos autobuses se unen a los 200 adquiridos el año pasado. En total EMT Madrid renovará 600 autobuses en el periodo 2016 -2018, es decir, casi un tercio de su flota El objetivo es conseguir que a finales de 2019 todos los autobuses municipales sean ‘verdes’ y reducir la edad media de la flota de los 9,4 años actuales a 6,7 años.

Todos los vehículos adquiridos estarán propulsados por Gas Natural Comprimido (GNC), un combustible que reduce un 75 por ciento las emisiones contaminantes respecto al diésel­. Con estos nuevos autobuses la flota de EMT Madrid se convierte en una de las mayores flotas de autobuses poco contaminantes de toda Europa.

Por su parte, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha invertido 30,6 millones en 78 nuevos autobuses, 50 de ellos híbridos, 18 de gas natural comprimido y 10 diésel adaptados a la normativa de emisiones Euro 6 destinados a buses turísticos. Los 50 autobuses híbridos sustituyen unidades diésel y se unen a los 159 con los que ya cuenta la flota, sumando 209 en total. En conjunto aportarán anualmente una reducción de las emisiones de 4.250 toneladas de CO2 y 50 toneladas de NOx. La meta TMB es conseguir en 2020 un total de 378 autobuses híbridos, el 35% de la flota.

TMB adquirirá 83 autobuses más para la renovación correspondiente a 2017 y el primer semestre de 2018. 54 híbridos y siete eléctricos, alcanzando 12 totalmente eléctricos. Además, continúan los ensayos con los vehículos eléctricos puros dentro del proyecto ZeEUS, de promoción del transporte público urbano financiado por la UE, con dos en pruebas en las líneas 20 y 34 y otros dos articulados en la H16..

Más ciudades siguen esta tendencia. EMT Valencia también reducirá un 30% sus emisiones contaminantes antes de 2030. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) Valencia se ha convertido en la primera empresa de transporte público colectivo inscrita en el registro de la huella de carbono del Ministerio de Medio Ambiente, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero tanto en la flota de autobuses, como en sus cocheras y oficinas.

La Empresa Municipal de Transporte ha diseñado un protocolo de actuación integral para emitir 600 toneladas menos de CO2 menos cada año a la atmósfera. EMT Valencia también renovará los autobuses más antiguos por otros más ecológicos. A corto plazo serán autobuses híbridos, este año se incorporarán 35. Por lo tanto, a finales de año, la compañía contará con un total de 42 autobuses de estas características. Estos vehículos, propulsados alternativamente por motores eléctricos y diésel, consumen un 28 % menos de combustible y reducen en la misma proporción las emisiones de CO2. A medio plazo, la apuesta de la EMT son los autobuses eléctricos que pueden circular sin emitir gases contaminantes a la atmósfera.