“Movilidad inteligente. Economía fuerte” es el lema de la Semana Europea de Movilidad que este año se celebra del 16 al 22 de septiembre. Desde hace 14 años la Unión Europea organiza actividades en el mes de septiembre con el objetivo de concienciar a los ciudadanos para que utilicen menos el automóvil y apuesten por el transporte público y por formas de movilidad sostenible, como la bici o andar.

Este año el foco se pone en los importantes beneficios económicos que puede aportar la movilidad sostenible. Beneficios que afectan a los ciudadanos de forma individual y a la sociedad en su conjunto. Algunos datos para reflexionar. Un ciudadano puede ahorrar 2.853 euros al año si sustituye el coche por la bici. Es la conclusión de un estudio belga encargado por el gobierno regional de Bruselas en 2012. Una cifra que incluye costes como los de mantenimiento, los impuestos y el combustible, pero excluye el precio de adquisición del vehículo.

Realizar ejercicio físico aumenta la esperanza de vida 1,4 años en mujeres y 1,5 en hombres según el proyecto SWITCH, cofinanciado por la Unión Europea. La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar como mínimo 150 minutos de actividad física a la semana. Una buena forma para conseguirlo puede ser realizar los desplazamientos habituales caminando o en bici.

Evitar los atascos también puede resultar beneficioso para nuestra salud ya que evitamos el estrés que nos ocasionan, pero además nos permite ahorrar tiempo y combustible. Según el informe INRIX National Traffic Scorecard Annual Report los conductores belgas perdieron una media de 51 horas anuales en atascos en 2014 y los londinenses 96 horas. Un estudio realizado por el Instituto de Transporte y Economía de la Universidad Técnica de Dresden destaca que el consumo de combustible aumenta una media del 80% durante una congestión de tráfico urbano.

Los ciclistas y los peatones impulsan el fortalecimiento de los comercios locales y de la actividad económica de los centros de las ciudades. La Federación Europea de Ciclistas calcula que los ciclistas contribuyen con 111.000 millones euros y además subraya que la economía en torno a la bicicleta ya emplea a más de 650.000 personas en la Unión Europea (2014). Esta cifra podría aumentar hasta un millón de personas si se multiplicase por dos el uso modal de las bicicletas. Y aportan más datos. El impacto positivo global del uso de la bicicleta en la Unión Europea en el ámbito económico sería de aproximadamente de 150.000 millones de euros anuales, debido a la reducción de los gastos sanitarios gracias a la mejora de la salud física de los ciudadanos (entre 114.000 y 121.000 millones de euros anuales) y a la disminución de la congestión del tráfico (24.200 millones de euros).

Eliminar los coches diésel de las ciudades en 2050 y conseguir una logística urbana de emisiones cero en los principales centros urbanos en 2030 son los dos objetivos que se ha marcado la Comisión Europea. Campañas como la Semana Europea de la Movilidad son fundamentales para conseguirlo.

 

 

Fuente: European Mobility Week; POLIS-European Cities and Regions networking for innovative transport solutions; Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.